
A veces una sombra entra en mi cuarto.
La siento, sé que está ahí.
Y no quiere que me duerma.
Hoy me ha seguido durante todo el día.
Y cuando conseguía distraerme, y cuando trataba de concentrarme, pasaba su ardiente mano por mi piel. Manteniendo en mí, una tensión constante………………
Y ahora está aquí.
Me susurra al oído cosas sobre el futuro y no entiendo sus palabras.
Me grita, ¡ME GRITA! cuando me escondo. ¡Clava sus uñas afiladas, rotas, como sierras, en mi estómago! ¡y aprieta tan fuerte que me obliga a retorcerme y plegarme como un ovillo!
Como un niño. Solo.


Los narcisistas se ven a sí mismos bajo una luz muy favorable inflando sus éxitos y subestimando el trabajo de los demás. Cómo rutina, esperan las adulaciones de los demás y los miles de likes en sus redes sociales. Exhiben sentimientos y pensamientos de tener derecho creyendo que deberían recibir cosas especiales y respeto aun cuando no han hecho nada en particular para ganar ese trato especial.
Acuden derivados por la ginecóloga que atiende a Carolina. El problema que les preocupa es la imposibilidad de practicar la penetración en sus relaciones sexuales. Carolina tiene mucho temor a que le aparezcan, lo que ella denomina, “sensaciones de dolor”. Dice que automáticamente se pone tensa hasta el punto de bloquearse, causándole mucho malestar. Carolina relata haberse sentido “muy mal” cuando la ginecóloga no pudo llevar a cabo la exploración completa, ya que no pudo relajarse lo suficiente. 




