La Fundación Colisée ha celebrado en Valencia el segundo Encuentro de Voluntariado “Recibe Más”, una jornada destinada a reconocer, acompañar y fortalecer la labor de las personas voluntarias que participan activamente en sus programas.
En esta nueva edición, Enric Valls, psicólogo reconocido y experto en el ámbito de la psicología y la gestión emocional, ha vuelto a ser invitado por la Fundación Colisée para participar como formador y compartir conocimientos y herramientas prácticas con los voluntarios.
Durante el encuentro se abordaron diferentes aspectos relacionados con la actividad diaria del voluntariado, así como la importancia de cuidar el bienestar emocional de quienes acompañan y ayudan a otras personas. La formación puso especial atención en la gestión de las emociones, el autocuidado, la empatía y los recursos psicológicos necesarios para afrontar las situaciones que pueden surgir en el día a día de la actividad voluntaria.
Una jornada para aprender, compartir y cuidar
El voluntariado implica compromiso, generosidad y una importante dimensión humana. Precisamente por ello, disponer de espacios de formación y reflexión resulta fundamental para que los voluntarios puedan desarrollar su labor con seguridad, sensibilidad y equilibrio emocional.
El segundo Encuentro de Voluntariado “Recibe Más” permitió generar un espacio de participación en el que los asistentes pudieron compartir experiencias, plantear inquietudes y reflexionar sobre las emociones que acompañan a su labor cotidiana.
La elevada asistencia y la participación activa de los voluntarios pusieron de manifiesto la implicación de las personas que forman parte de este proyecto y su interés por continuar creciendo tanto a nivel personal como en el desempeño de su actividad voluntaria.
Enric Valls: “Cuidar a quien cuida también forma parte del voluntariado”
Para Enric Valls, participar nuevamente en este encuentro ha supuesto una oportunidad especialmente significativa:
“Quiero agradecer a Fundación Colisée la confianza depositada nuevamente en mí y, sobre todo, a todas las personas voluntarias su enorme implicación y participación. Cuando hablamos de acompañar a otras personas, también debemos recordar la importancia de cuidar nuestras propias emociones, reconocer nuestros límites y disponer de herramientas para gestionar las situaciones que nos encontramos en el día a día.”
El psicólogo destacó además el valor de crear espacios donde los voluntarios puedan pararse, reflexionar y compartir, entendiendo que la gestión emocional no es únicamente una herramienta individual, sino también un elemento esencial para mejorar la calidad del acompañamiento que se ofrece a los demás.



